¿Cómo están hoy, mis queridos amigos? El día de hoy vamos a hablar de la diosa Idunn. Nuestro Aguamiel Vikingo, como ya bien es sabido es elaborado con miel y manzanas, y nuestra intención
no es el del culto a la embriaguez, sino el de la integración y comprensión del Hidromiel las mitologías pasadas, sus paralelos y el relacionamiento con nuestras vidas y su contemporaneidad.

Miel de Poesía - Idun Aguamiel Vikingo Hidromiel de manzana

Iddun, diosa de la fertilidad, sus manzanas, y la eterna juventud

Aparte las manzanas y su conexión con la juventud y la vida eterna. En realidad no se cuenta con mucha información sobre Iðunn. Gran parte de las fuentes se han perdido y la gran mayoría de las tradiciones orales han cambiado demasiado para que podamos encontrar el significado original y su función como deidad, pero podemos hacer algunas suposiciones y encontrar similitudes entre Idunn y las fuentes de información con las que contamos.

Idunn “La Rejuvenecedora”. Este título ya nos proporciona algunas pistas sobre las funciones de la diosa. Tal vez tenga algo que ver con la reparación del suelo después de los desastres naturales. los incendios, las inundaciones, el cambio de estaciones y el duro impacto del invierno en la tierra son ejemplos de desastres naturales. Quizás esta diosa podría estar vinculada a la recuperación de la tierra después de calamidades catastróficas. Haciéndola una diosa de la fertilidad y probablemente una diosa de la primavera que visita las tierras para bendecirlas, después del invierno.

Esta diosa de la mitología nórdica antigua casi nunca se es mencionada. Esa es una realidad, por lo que podemos decir de las fuentes subsistentes. Idunn aparece una sola vez en períodos precristianos, en el poema Haustlǫng del poeta þjóðólfr. Snorri Sturluson, En su Edda Prosa, lo usa para describir a Idunn y todo el episodio de su secuestro. Se la conoce como la esposa de Bragi, el dios de la elocuencia y la poesía, y protege las manzanas que los dioses comen para evitar su envejecimiento hasta el Ragnarok.

A diferencia de muchas otras mitologías, los dioses nórdicos son mortales, pueden morir y envejecen, y únicamente pueden mantener su juventud comiendo las manzanas de Idunn. Idunn es secuestrada, los dioses palidecen, no porque hayan perdido a Idunn, sino porque envejecerán sin ella y necesitan de Idunn, para mantener su vida eterna. Como resultado, podemos deducir que tales manzanas mágicas normalmente no crecen en un lugar determinado, sino que Idunn es la fuente de tales manzanas, y ésta, (Idunn) revitalizan los poderes de fertilidad “mágicos” de la naturaleza.

Miel de Poesia- Hidromiel - Edda Prosa - Snorri Sturluson

En la Edda Prosa, Snorri describe el secuestro de Idunn con exquisito detalle. Idunn y las manzanas son secuestradas por el gigante Tiazi, lo que priva a los dioses de su juventud. Ahora, si bien no voy a profundizar mucho en esta historia; en cambio, diré lo que necesitas saber sobre Idunn: Cuando Loki finalmente encuentra a Idunn para rescatarle de Tiazi, Loki convierte a Idunn en una nuez pequeña y fácil de transportar, y mientras Loki vuela trasformado en un halcón, Tiazi los persigue como águila. Y quiero ser incisivo en el hecho de que Idunn se convierte en una nuez y no en una de sus conocidas manzanas.

Es extraño comprender el mito de las manzanas de Iddun en un contexto escandinavo, porque los escandinavos precristianos no estaban realmente familiarizados con las manzanas, o al menos no con el tipo de manzanas que nosotros conocemos. Las manzanas, tanto la fruta como en las creencias mitológicas y teológicas asociadas con ellas, solo se introdujeron después de la cristianización de Escandinavia.

Debido a las narraciones escritas, a menudo se supone que las frutas de Idunn eran manzanas, aunque el nombre “manzana” proviene de la palabra nórdica antigua “epli”, que se usaba para designar cualquier tipo de fruta o nuez. Como resultado, podemos concluir de que en la narración original de Idunn, no tenía manzanas, sino bayas o nueces, lo que tiene más sentido dada la disponibilidad de alimentos de la Escandinavia precristiana.

Sabemos que Snorri era cristiano y que escribió la Edda Prosa durante el período católico de Islandia, por lo que no sorprende que su obra contenga muchas influencias cristianas y, por tanto, asumiera que los frutos de Idunn fueren manzanas. Teniendo como fuente la narración cristiana del fruto de los jardines del paraíso siendo manzanas.

Tenemos evidencias arqueológicas de frutas y nueces utilizadas en contextos exequiales en Escandinavia, lo que puede indicar que las nueces fueron reconocidas como símbolos de fertilidad, y su conexión religiosa.

Dadas sus conexiones con el rejuvenecimiento y la fertilidad, es posible que Idunn fuera una diosa Vanir, y sabemos que los dioses Vanir son dioses de la fertilidad y están ligados en buena medida a varios aspectos de la naturaleza y su culto.

Vale también la pena señalar que existen numerosas referencias a las manzanas como frutos de la fertilidad. Por ejemplo las manzanas doradas obsequiadas por Freyr Gerdr como regalo de casamiento.

O el relato de como la diosa Frigg le envía una manzana al rey Rerir después de este rezar a Odín por un hijo. Odin aparece en forma de cuervo y deja la manzana en el regazo del rey, y la pareja da a luz a su hijo, el héroe Völsung

Hel, el mundo de los muertos, y otros pararelos

Sin embargo, también se han encontrado referencias a las manzanas como frutos de Hel, lugar de descanso de los muertos, y como también es llamada la diosa regidora de aquel mundo, pero probablemente las manzanas estén ligadas a este mundo y no a su reina. Se sabe que el concepto de Hel, la tierra de los muertos, se introdujo anteriormente al concepto de Hel como diosa. Las manzanas como frutos de Hel referencian entonces a los frutos que los muertos comen en el más allá.

Las manzanas en Escandinavia no eran comúnmente encontradas, debían traerse de otras partes del continente y, por tanto, exequibles a una muy pequeña y adinerada parte de la población, evidencia de ello son manzanas encontradas en tumbas de personas de alta posición social.

En contexto de un entendimiento pagano, precristiano, Hel era simplemente la Tierra de los Muertos, donde la gente iba y vivía en grandes salones y festejaba y bebía. Solo después de la introducción del cristianismo, Hel se convirtió en un lugar horrible y oscuro; es decir, que el inframundo escandinavo precristiano estaba directamente asociado con la fertilidad, continuo de la vida después de la vida, y al igual que a los dioses, las manzanas mantendrían joviales y eternos a los habitantes en Hel. De este modo podríamos trazar un paralelo entre ambas mitologías (Idunn y Hel).

Pero de igual manera los mitos pueden ser desvinculantes. Si bien se le retrata como la diosa guardiana de los secretos de la vida eterna, podría ser que esta capacidad no tuviera relación en una primera instancia con el fruto. De esta manera se sugiere en el poema Haustlöng, en el cual no encontramos referencia alguna a las manzanas, pero sí se refiera a ella como “la doncella que entiende al vida eterna de los Aesir”. De tal modo se refuerza la idea que el mito sea de origen precristiano y que la introducción del fruto fuera en las épocas de la cristianización escandinava o inclusive después del periodo “Vikingo”

En los poemas antiguos, Idunn es asociada con la juventud y la vida perpetua, y como mencioné Tiazi que secuestra a Idunn, y la transformación de este en águila. coincidente con el motivo indoeuropeo del águila que roba los secretos celestiales de la inmortalidad.

Por ejemplo, en la mitología griega, un águila proporciona el néctar de la eterna juventud y la inmortalidad al bebé Zeus. Posteriormente, como deidad del Olimpo, Zeus aparece como un águila y otorga la inmortalidad al Héroe Ganímedes.

El águila se asocia con la búsqueda de la planta de la vida en los antiguos cuentos Mesopotámicos, mientras que la diosa griega Hebe, diosa de la juventud o “la flor de la vida”, se representa con frecuencia como un águila o se asocia con un águila en las historias clásicas. El Águila, al igual que el fénix mitológico, que también es un tipo de águila, se pensaba que era un ave que podía regenerarse y volver a su estado juvenil. Este patrón se refleja así mismo en la Biblia como el deseo de juventud renovada como el Águila.